«Si persigues el placer te encadenas al sufrimiento. Pero, en tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente».

Este Principio puede resultar chocante en una primera lectura, porque se piensa que se está
diciendo:

«Goza aunque perjudiques a otros, ya que el único freno es tu salud personal». Pues bien, eso no se está diciendo. En realidad se explica que es absurdo el deterioro de la salud por el ejercicio de placeres exagerados o directamente nocivos. Pero además, se destaca que la negación pre juiciosa del placer produce sufrimiento; o que el ejercicio del placer con problemas de conciencia, también es perjudicial. En fin, la idea principal es aquella de no perseguir el placer, sino de ejercitarlo sencillamente cuando se presenta, ya que buscar cuando no está presente el objeto placentero o negarlo cuando aparece, siempre son hechos acompañados de sufrimiento.
A este principio (como a todos los otros), no hay que sacarlo del conjunto o interpretarlo de manera que se oponga a otros. De este modo, hay otro Principio que dice: «Cuando tratas a los demás como quieres que te traten, te liberas». Por consiguiente, el sentido cambia cuando se ejercita el conjunto, no un Principio aislado.

Ejemplos de reflexión

1. Examinar momentos de la vida en los que no tuvimos conocimiento del Principio y, por tanto,
obramos en contrario, nos ilustrará convenientemente sobre el significado del mismo.
2. Será más interesante aun reflexionar sobre el momento que estamos viviendo y estudiar las
consecuencias de sufrimiento para nosotros y para nuestras personas más próximas, en caso de
no tener en cuenta el Principio.
3. Cuando ha trabajado con un Principio, por ejemplo en la reunión semanal, trate de reflexionar
sobre él unos minutos por día, antes de dormir. Piense en las dificultades que tuvo durante el día
y trate de relacionarlas con el Principio en el que esté trabajando.
De este modo lo recordará en las futuras situaciones en las que aparezca el mismo problema y lo
superará más eficazmente. También piense en los elementos positivos del día y vea si puso en
práctica uno de los Principios.
4. A medida que se avanza en la comprensión de los Principios, se podría tomar una situación dada
y reflexionar acerca de ella a la luz de todos los Principios, deteniéndose en aquellos que mejor
esclarezcan dicha situación.

Desde luego, el intercambio con otros es de fundamental importancia.

 

Serás como una fuerza de la Naturaleza cuando a su paso no encuentra resistencia. Aprende a
distinguir aquello que es dificultad, problema, inconveniente, de esto que es contradicción. Si
aquellos te mueven o te incitan, ésta te inmoviliza en círculo cerrado. Cuando encuentres una gran
fuerza, alegría y bondad en tu corazón, o cuando te sientas libre y sin contradicciones,
inmediatamente agradece en tu interior. Cuando te suceda lo contrario pide con fe y aquel
agradecimiento que acumulaste volverá convertido y ampliado en beneficio.

 

«Si persigues el placer te encadenas al sufrimiento. Pero, en tanto no perjudiques tu salud, goza sin inhibición cuando la oportunidad se presente».

Capítulo XIII, Los Principios, del Libro La Mirada Interna de Silo

 

meditaciones semanales

En estos encuentros y seminarios nos proponemos Meditar, junto a otros, acerca de nuestra vida y de nuestras acciones, propiciando la comunicación y el intercambio, superando la censura y la autocensura.