…Hablamos de la simple y llana meditación que no requiere posturas, ritos, sacrificios o renuncias. 

Meditar es: aprender a ver a través de la ilusión del ensueño, es comprender la raíz del deseo, del temor, del sufrimiento, es liberarse y liberar.

La simple meditación comienza en cualquier momento. Ahora mismo, cuando advierto como las imágenes y los ensueños impiden que perciba claramente la realidad. Cuando descubro que mis motivaciones están por debajo de los argumentos y cuando veo que mi vida es dirigida por la ilusión.

Yo no medito cuando trato de solucionar mis problemas. Yo medito cuando me doy cuenta perfectamente de ellos. Cuando los formulo correctamente.

Se me dirá:
“Pero en la práctica ¿cómo hago para meditar?”

Tal vez usted pueda con toda simpleza, sin esfuerzo, atender a lo que le rodea, pero sin cubrirlo de ensoñación. No se trata de violentarse internamente. 
Se trata de aprender a ver por vez primera.

No se aprende todo de un golpe.

Silo.