«Cuando perjudicas a los demás, quedas encadenado. Pero, si no perjudicas a otros, puedes hacer cuanto quieras con libertad».

De comienzo explica que crear problemas a los demás tiene por consecuencia que los otros se lo creen a uno. Además, dice que no hay motivo para dejar de hacer lo que se quiere si nadie se perjudica con tal acción.

 

Capítulo XIII, Los Principios, del libro La Mirada Interna de Silo