No se trata de romper con el pasado, sino de reinterpretarlo, con la mirada puesta en el futuro. Desde el hoy volver hacia atrás para ver la trayectoria de uno y proyectarla hacia delante, hacia el futuro con más fuerza.
Uno no puede modificar los hechos que ocurrieron pero sí puede, perfectamente, modificar y variar la óptica que tuvo de esos hechos. Puede aplicar distintas “lentes».
El objetivo del trabajo con la biografía es salir con un mayor abanico de posibilidades a futuro; de posibilidades y no de seguridades.
Las generaciones anteriores se movían en busca de seguridades a futuro, con modelos de conducta y una visión del mundo fijos; y a la generación actual le siguen influyendo estos valores y referencias. No son seguridades, lo único que tenemos son opciones, más aún en un mundo cambiante y veloz como éste.
Tendríamos que manejarnos con muchas imágenes. Por primera vez en la historia, los cambios son más veloces que la capacidad de adaptación. Pero es cierto que nos movemos con imágenes, valores, creencias de gente que ahora tienen 50 años, son valores que sirvieron en su tiempo pero que en esta época no son validos.
Ante la aceleración que se viene habrá que desarrollar la capacidad de adaptación. A lo largo de la historia ha habido especies que no se han adaptado (ejemplo: los dinosaurios) y han desaparecido y otras, en cambio, que sí se han adaptado. Pero dentro de esta adaptación existen dos posibilidades:
Una adaptación resignada: que busca seguridad. Son especies que se han adaptado para seguir igual, (ejemplo: cucarachas).

Adaptación creciente: es la que caracteriza al ser humano, es una adaptación que busca posibilidades, que no se resigna, que se rebela…

El ser humano es una especie inestable.
Así es que ante la aceleración que se viene habrá que desarrollar la adaptación, pero de una forma creciente. Y será muy interesante todo el trabajo que se pueda hacer para ayudar a la gente a mover sus imágenes, a variar puntos de vista… a flexibilizar su cabeza.
Respecto a las posibilidades de éxito de nuestro proyecto, no hay seguridad en el resultado y tampoco importa, lo importante es: ¿cómo uno vive las cosas que hace?, ¿qué pasa con uno cuando está haciendo algo coherente?, en cualquier caso, merece la pena el intento